Desde FARPE queremos compartir una nueva actualización en el desarrollo de terapias génicas para las enfermedades hereditarias de la retina. Opus Genetics ha comunicado resultados positivos de los primeros cinco participantes tratados con la dosis baja de OPGx-BEST1, una terapia génica en investigación destinada a enfermedades de la retina relacionadas con alteraciones en el gen BEST1.

Los datos proceden del estudio BIRD-1, un ensayo clínico de fase 1/2 que está evaluando la seguridad y eficacia de OPGx-BEST1 en personas con distrofia macular viteliforme de Best (BVMD) y bestrofinopatía autosómica recesiva (ARB).

Es importante señalar que se trata de resultados iniciales de un ensayo clínico todavía en marcha y que, por tanto, deben interpretarse con cautela. Los datos disponibles son provisionales y pueden cambiar a medida que avance el seguimiento de los participantes.

¿Qué es OPGx-BEST1?

Las enfermedades hereditarias de la retina relacionadas con BEST1, conocidas como bestrofinopatías, son trastornos poco frecuentes causados por alteraciones en el gen BEST1.

Estas variantes afectan al funcionamiento normal de las células del epitelio pigmentario de la retina (EPR), pudiendo producir lesiones retinianas, degeneración progresiva y pérdida de visión. Entre estas enfermedades se encuentran la enfermedad de Best y la bestrofinopatía autosómica recesiva.

Actualmente no existen tratamientos aprobados que actúen directamente sobre la causa genética de estas enfermedades.

OPGx-BEST1 es una terapia génica experimental diseñada precisamente para abordar esa causa genética. Utiliza un vector AAV para introducir una copia funcional del gen BEST1 en las células del epitelio pigmentario de la retina.

La terapia se administra mediante una única aplicación subretiniana en un ojo y está siendo evaluada dentro del ensayo BIRD-1.

Resultados de los primeros cinco participantes

La primera cohorte del estudio incluyó cinco participantes tratados con una dosis de 1,5 × 10⁹ vg por ojo.

Tres de ellos presentan enfermedad macular viteliforme de Best y habían alcanzado tres meses de seguimiento, mientras que los otros dos participantes, con bestrofinopatía autosómica recesiva, habían alcanzado seis meses de seguimiento.

Según los resultados comunicados por Opus Genetics, los cinco participantes experimentaron una mejoría clínicamente significativa en al menos una medida de función visual.

Las pruebas utilizadas incluyeron la agudeza visual mejor corregida (BCVA), la agudeza visual con baja luminancia (LLVA), la sensibilidad al contraste y la microperimetría.

La microperimetría es una prueba que permite evaluar la sensibilidad de diferentes puntos de la retina a la luz y proporciona información más detallada sobre la función de determinadas áreas retinianas.

Además de los cambios funcionales, se observaron mejoras estructurales de la retina en cuatro de los cinco participantes.

Mejoras en diferentes medidas de función visual

Los resultados comunicados muestran que la agudeza visual mejor corregida mejoró en 3 de los 5 participantes (60%).

También se observaron mejoras en la agudeza visual con baja luminancia en 2 de los 5 participantes y en la sensibilidad al contraste en otros 2.

En el caso de la microperimetría, que permite analizar la sensibilidad retiniana, 3 de los 4 participantes evaluables (75%) presentaron una mejoría clínicamente significativa.

Un aspecto especialmente interesante es que las mejoras funcionales se concentraron principalmente en la llamada zona de transición del epitelio pigmentario de la retina, donde todavía permanecen fotorreceptores viables.

Los mayores beneficios funcionales se observaron en los participantes con una enfermedad menos avanzada. Estos resultados están ayudando a la compañía a valorar qué características de los pacientes podrían ser más relevantes en el desarrollo posterior de la terapia.

También se observaron cambios estructurales

Los investigadores comunicaron mejoras estructurales en cuatro de los cinco participantes.

En los tres participantes con enfermedad macular viteliforme de Best, dos de ellos —el 67%— presentaron una reducción del material viteliforme, que constituye una de las características principales de esta enfermedad.

En los dos participantes con bestrofinopatía autosómica recesiva se observó una reducción del líquido intrarretiniano.

Estos cambios son relevantes porque pueden proporcionar información sobre el posible efecto de la terapia sobre la función del epitelio pigmentario de la retina.

No obstante, será necesario disponer de más participantes y de un seguimiento más prolongado para determinar si estos cambios estructurales se traducen en beneficios visuales mantenidos.

Un perfil de seguridad favorable en esta primera cohorte

En cuanto a la seguridad, OPGx-BEST1 presentó un perfil favorable en los cinco participantes tratados con la dosis baja.

No se observaron acontecimientos adversos graves ni toxicidades limitantes de dosis. Tampoco se comunicaron inflamaciones intraoculares ni alteraciones relevantes en las constantes vitales o en las pruebas de laboratorio de seguridad.

Los acontecimientos adversos relacionados con el tratamiento fueron de intensidad leve o moderada.

Estos datos son especialmente importantes en esta etapa inicial, ya que uno de los principales objetivos de los primeros ensayos de una terapia experimental es precisamente establecer su seguridad y tolerabilidad.

La FDA y Opus Genetics avanzan en el diseño de una posible fase 3

Otro de los aspectos destacados del anuncio es la reunión mantenida por Opus Genetics con la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) en agosto de 2026.

Durante esta reunión se analizaron el desarrollo de OPGx-BEST1 y los posibles criterios de valoración que podrían utilizarse en un futuro ensayo pivotal.

La compañía señala que alcanzó un acuerdo con la FDA sobre un posible criterio basado en una mejora de al menos 3 decibelios en la microperimetría en al menos cinco puntos previamente establecidos, combinada con un resultado comunicado por los propios pacientes, dentro de un ensayo aleatorizado y controlado.

La agudeza visual mejor corregida, la agudeza visual con baja luminancia y la sensibilidad al contraste también podrían utilizarse como criterios de valoración.

La compañía prevé comenzar la planificación del ensayo de fase 3 y señala que la administración de las primeras dosis podría comenzar en 2027, siempre dependiendo de la evolución del desarrollo clínico y regulatorio.

La segunda cohorte ya está en marcha

A partir de los resultados de seguridad y de la señal inicial de eficacia observada en la primera cohorte, Opus Genetics ha avanzado hacia una segunda cohorte con una dosis superior de 4,5 × 10⁹ vg por ojo.

Esta segunda cohorte, inicialmente diseñada para incluir cinco participantes, ha sido ampliada hasta ocho pacientes. La mayoría presenta enfermedad macular viteliforme de Best.

La compañía espera completar la administración de las dosis durante el cuarto trimestre de 2026 y comunicar los primeros datos a tres meses durante el segundo trimestre de 2027.

Estos resultados permitirán obtener más información sobre la seguridad y sobre los posibles efectos funcionales y estructurales de OPGx-BEST1 con la dosis superior.

¿Por qué esta noticia nos importa?

Desde FARPE consideramos especialmente relevante cualquier avance que pueda contribuir al desarrollo de tratamientos dirigidos a la causa genética de las enfermedades hereditarias de la retina.

En este caso, OPGx-BEST1 está dirigido a enfermedades relacionadas con BEST1, para las que actualmente no existen terapias aprobadas que actúen sobre su origen genético. Los primeros resultados del estudio BIRD-1 muestran señales de mejoría tanto en determinados parámetros de función visual como en algunos indicadores estructurales de la retina.

Sin embargo, debemos recordar que OPGx-BEST1 continúa siendo una terapia en investigación y que estos resultados corresponden a una cohorte pequeña de un ensayo clínico todavía en desarrollo.

Los cinco participantes tratados hasta ahora constituyen una muestra muy reducida y el seguimiento disponible es todavía limitado. Además, la propia compañía advierte de que los datos son provisionales y que los resultados podrían modificarse a medida que se obtenga información adicional.

Por ello, estos resultados no permiten todavía determinar cuál será la eficacia definitiva de la terapia ni si los beneficios observados se mantendrán a largo plazo.

La evolución de la segunda cohorte y, especialmente, los resultados de futuros ensayos controlados serán fundamentales para conocer el verdadero potencial de OPGx-BEST1.

Desde FARPE seguiremos atentos a los próximos datos de este programa y a su posible avance hacia una fase 3, manteniendo nuestro compromiso de acercar a pacientes y familias información rigurosa y comprensible sobre los avances que se producen en el campo de las enfermedades hereditarias de la retina.

Fuente original

Comunicado original de Opus Genetics:
Opus Genetics – Press Release