Por Rodrigo Lanzón.

Science Corporation ha comunicado nuevos resultados de seguimiento a 36 meses del ensayo clínico PRIMAvera (NCT04676854), presentados en una sesión de última hora del 26.º Congreso EURETINA, celebrado en Viena. Los datos corresponden a PRIMA, una prótesis visual destinada a pacientes con atrofia geográfica (GA) avanzada asociada a la degeneración macular relacionada con la edad (DMAE).

PRIMA: nuevos resultados clínicos a tres años

El ensayo clínico multicéntrico implantó el dispositivo en 38 pacientes en 17 centros de cinco países europeos. A los 36 meses, 27 participantes eran evaluables para seguridad y 18 para eficacia. El seguimiento comunicado pretende valorar tanto la durabilidad del efecto visual como la seguridad a largo plazo del implante.

Entre los meses 12 y 36, no apareció ninguna nueva señal de seguridad. Los acontecimientos adversos graves se concentraron principalmente en los primeros seis meses posteriores a la cirugía; se comunicaron tres después del mes 12 y ninguno fue atribuido al dispositivo por sí solo. Según la compañía, las complicaciones observadas fueron las esperables en el contexto de una cirugía subretiniana y no surgieron nuevos problemas durante los tres años de seguimiento.

A los 36 meses, la mejoría media fue de 29 letras en la escala ETDRS, aproximadamente seis líneas, frente a las 24,5 letras observadas a los 12 meses. Además, el 78 % de los pacientes evaluados para eficacia, 14 de 18, alcanzó una mejoría de al menos 0,3 logMAR, equivalente a 15 letras en la escala ETDRS.

La visión natural que permanecía en el ojo implantado se mantuvo estable durante los 36 meses. Las pruebas de imagen seriadas también mostraron estabilidad anatómica en la zona donde se encuentra el implante, otro de los aspectos destacados en el seguimiento a largo plazo.

Cómo funciona PRIMA

PRIMA combina un pequeño implante fotovoltaico subretiniano con unas gafas especializadas que proyectan luz infrarroja cercana sobre el implante. El sistema incorpora además una función de zoom que permite a los pacientes ampliar las letras. El implante mide aproximadamente 2 × 2 milímetros y 30 micras de grosor, y se coloca dentro del área de retina afectada por la atrofia.

La atrofia geográfica se caracteriza por la pérdida de fotorreceptores. PRIMA utiliza una matriz de fotorreceptores artificiales para estimular las células retinianas que permanecen y transmitir la señal visual al cerebro. A diferencia de tratamientos cuyo objetivo principal es frenar la progresión de la enfermedad, el programa PRIMA busca restaurar función visual perdida en personas con GA avanzada. El dispositivo está disponible comercialmente en Europa y Reino Unido y permanece pendiente de aprobación de la FDA en Estados Unidos, según la información publicada por la compañía.

 

Science señala que los resultados a tres años muestran una respuesta visual mantenida y, en varios parámetros, superior a la observada en evaluaciones anteriores. La compañía también está diseñando una siguiente generación del implante con mayor resolución visual y un campo de visión más amplio, con el objetivo de hacer evolucionar esta tecnología y llegar a más pacientes.

Fuente de la actualización

Science Corporation – “Science Corp. Announces Long-Term (36 Months) Results Of PRIMA BCI Clinical Trial Showing Durable Vision Restoration in Blind Patients Suffering from Geographic Atrophy”, comunicado publicado el 5 de octubre de 2026.

Nota: esta actualización resume la información comunicada por Science Corporation en el documento de referencia facilitado para esta publicación. Los resultados corresponden a un ensayo sobre atrofia geográfica asociada a DMAE y deben interpretarse dentro de esa indicación clínica.